
Cucho y los niños
16/04/2020
Nos quedamos en casa
20/04/2020El otro día quise abrazarles


Mi adorada nietecita, el otro día les vi de lejos, y quise abrazarles, sentir latir tu corazón, ese que he escuchado desde cuando estabas en la barriga de mamá.
En el lugar donde vivo han puesto varias lineas para que nadie se pueda acercar a nosotros los mayores.
Estamos todos sanos, pero me paso el día en casa, no puedo salir ni al jardín, nos dicen que es para evitar que ningún virus feo de esos que hay ahora me pueda alcanzar.
Tengo una rutina para pasar el día, y sobre todo estoy tejiendo la colcha a ganchillo para ti
¡ ya verás lo bonita que queda cuando esté terminada!.
La llevaremos a la casa del pueblo.

Preparo mis alimentos, esos que les gusta tanto y que cuando nos veamos los volveré a preparar. Luego limpio y arreglo la habitación, salón, y toda la casa, todo está super limpio. Hago ejercicios en la bicicleta estática, veo las fotos y pienso en lo grande que estás.
Recuerdo cuando te llevaba de paseo en el carrito y pasábamos las vacaciones de verano en Santa Colomba de Sanabria-Zamora, nos encantaba el Lago de Sanabria, pasar el día allí era increíble, luego nos íbamos a comer al restaurante El Ministro, en el Puente casi siempre pedias, caldo de cocino, merluza en salsa y de postre un mousse de limón, todo estaba delicioso.
Cerca de casa estaban las gallinas de nuestros queridos Pepe el Gallego y Adonina, recuerdo como te gustaba perseguirlas, también recuerdo los paseos para traer el agua del manantial, ver pasar a las más de mil ovejas de Pedro, los cerdos, las vacas, también las veces que íbamos a pescar, casi nunca pescamos nada, pero al estar allí ya tenía pescado tu corazón y estaba feliz.

Mi niña amada la vida es como dar un paseo, a veces hay paisajes que no son tan agradables, pero los tienes que pasar.
Lo más importante es que recuerdes juntar tus manos y dar gracias a Dios por todo lo que tienes y nunca apartarte de Él.
Estoy leyendo con mamá la Biblia todas las mañanas; así que estoy muy tranquila y sin ningún miedo, no se preocupen, que ningún bicho de esos feos que hay por ahí sueltos se me acercará.
Cuando estoy en silencio viene a mi memoria cuando eras pequeñita y te llevaba de la mano a la playa, y cantábamos la canción de los conejitos, que decía así:
La-la-la «saltan,saltan los conejitos, saltan, saltan en la tierra,
mueven, mueven sus orejas largas, mueven mueven sus orejas largas,
muy presurosos cavan la tierra cuando sienten a alguien pasar,
muy presurosos cavan la tierra cuando sienten a alguien pasar.
El más pequeñito dice…. el más pequeñito dice… ¿será papá? ¿será mamá? que han de volver la-la-la-la…. jajajaja 🙂 🙂
¡Ay nietecita! que gracioso por un momento pensé que estabas a mi lado. Es bello recordar ¿sabes?
Entonces Cucho y tú vayan haciendo una lista para saber las cosas que haremos cuando nos veamos, seguro pondrás en ella tomar un batido de frutas, de esos que sé que te encantan.
Entretanto te envío muchos besos y abrazos, y también a papá y a mamá a Cucho dale muchos cuchoabrazos y también muchos cuchobesos.
¡Lo mejor está por venir!